domingo, 26 de diciembre de 2010



Y, sin embargo, nada de todo esto importa, ni la escritura ni la acción política. Siempre ganan los mismos. Sólo resta permanecer. Hasta que llegue el Andrés y nos diga cómo hacer para que todo salte por los aires, cuál la estrategia.

2 comentarios:

markuko dijo...

Quizás la idea no ronde en si asaltar o no el poder, sino en despreciarlo. Una insumisión pacifíca en contra de los preceptos de la vida actual (hipotecas, sistema productivo, poder político, materialismo) bien podría ser el Andrés que se necesita.

No dejes de ver 'De la servidumbre moderna', si no lo has visto ya.

http://www.delaservitudemoderne.org/espanol1.html

Mi enhorabuena por el espacio.

Salud y buenos alimentos.

Pablo Lópiz Cantó dijo...

Markuko. Más que interesante el enlace que has dejado. Respecto a lo de la insumisión pacífica, ojalá baste. Y respecto a lo del Andrés, en fin, es sólo un amigo: justo eso, lo más importante, un amigo. Creo que, además de llevar adelante un éxodo de nuestras vidas, es necesario tejer nuevas redes de alianza y fortalecer las antiguas, intensificar los afectos alegres mediante el apoyo mútuo. Dicho de modo directo: no creo que haya otra forma efectiva de resistencia política que la que dictan los amigos.
Un abrazo