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viernes, 26 de junio de 2009

Contracorriente

"Regio es obrar bien y oír hablar mal de uno".
Marco Aurelio, Meditaciones, VII, 36.

domingo, 8 de febrero de 2009

Je suis un chien


Leó Ferré, Les Anarchistes.

viernes, 6 de febrero de 2009

Diógenes desde el infierno

En el Hades, en cambio, no dejarás de reírte a carcajadas como yo ahora, sobre todo cuando veas a los ricos, a los sátrapas, a los tiranos, tan humildes e insignificantes, a los que sólo se puede reconocer por sus lamentos, y adviertas cómo están de envilecidos y acobardados recordando su vida en la tierra.
Luciano de Samósata, Diálogos de los muertos, I

domingo, 16 de noviembre de 2008

Moderación

Preciso es que quien quiera tener buen ánimo no sea activo en demasía, ni privada ni públicamente, ni que emprenda acciones superiores a su capacidad natural. Debe, más bien, tener una precaución tal que, aunque el azar le impulse a más, lo rechace en su decisión y no acometa más de lo que es capaz, pues la carga adecuada es más segura que la más grande.
Demócrito, en Kirk y Raven Los filósofos presocráticos, 593.

martes, 3 de junio de 2008

Heracles


El ideal cínico de vida no es otro que el representado por Heracles: la existencia como prueba constante, como esforzado ejercicio, como desafío.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Diógenes contra Alejandro

Tú mismo eres para ti mismo enemigo, el más irreconciliable y el más temible, mientras seas a la vez vicioso y necio.
Dión de Prusa, De la realeza IV, 56.

sábado, 10 de mayo de 2008

Posesión demoníaca

El punto absolutamente esencial, en este método irónico, es el camino que recorren juntos Sócrates y su interlocutor. Sócrates finge tener que aprender algo de su interlocutor: en esto consiste precisamente la autodesvalorización irónica. Pero, de hecho, mientras parece identificarse con su interlocutor, mientras parece adoptar por completo su discurso, al final, el interlocutor es quien, inconscientemente, adopta por completo el discurso de Sócrates, se identifica con él, es decir, no lo olvidemos, con la aporía y la duda: pues Sócrates no sabe nada, sólo sabe que no sabe nada. Una vez concluida la discusión, el interlocutor no ha aprendido nada. E incluso, ya no sabe nada en absoluto. Pero, a lo largo de la discusión, ha experimentado en qué consiste la actividad del espíritu; es más, se ha convertido en el propio Sócrates, es decir, en la interrogación, el cuestionamiento, el distanciamiento consigo mismo, es decir, en definitiva, la conciencia
P. Hadot, Elogio de Sócrates.

miércoles, 30 de abril de 2008

La atalaya interior

Que la filosofía erija a nuestro alrededor la fortaleza inexpugnable que la Fortuna asediará con toda su artillería sin conseguir abrir una sola brecha en ella. Cuando ha sabido desprenderse de las cosas exteriores y mantenerse independiente gracias a este torreón, el alma ocupa una posición inexpugnable.
Séneca, Epístolas morales a Lucilio, 82.

lunes, 14 de abril de 2008

Celebración del automatismo

De hecho, los que escriben doctamente para que los entiendan unos cuantos eruditos me parecen más bien dignos de compasión que afortunados, pues se atormentan de continuo: añaden, cambian, quintan y vuelven a poner, repiten, rehacen, lo enseñan, lo guardan nueve años y nunca están satisfechos... En cambio, el escritor amigo mío es muy feliz con sus extravagancias: sin poner ningún esfuerzo, sino a medida que se le ocurre, va transcribiendo todo lo que le pasa por la pluma.
Erasmo, Elogio de la locura.

domingo, 9 de marzo de 2008

jueves, 6 de marzo de 2008

Nacionales y multinacionales

Cogen a un tipo bajito, antipático, gris/ y lo llaman presidente./ A uno que sepa leer sin caérsele la cara/ de vergüenza delante del televisor/ y lo llaman presentador/ y si ha estudiado algo/ comunicólogo./ A otro que vende sistemáticamente a los trabajadores/ sindicalista,/ al que se sabe de memoria el convenio colectivo/ funcionario,/ al que pacta premios, reseñas y publicaciones con los amigos/ poeta.../ y así podríamos estar hasta acabar con las páginas amarillas.../ Ganas me dan/ si no fuera por la policía que sí sigue siendo policía/ --y si no que se lo pregunten a los mineros de Asturias/ y al que perdió un ojo en una manifestación--/ de salir desnudo a la plaza, con la linterna de Diógenes, / y ponerme a buscar al hombre.
A. Orihuela, Lo que piensa la ballena del arponero.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Dada

Al elegir el término "anarquismo" para designar mi planteamiento, tuve en cuenta sin más, su uso general. Sin embargo, el anarquismo, tal y como se ha practicado en el pasado y como se practica hoy día por un número cada vez mayor de personas, posee rasgos que no estoy dispuesto a defender... implica el tipo de dedicación y seriedad Puritana que yo detesto... Por estos motivos prefiero ahora emplear el término Dadaísmo... Un Dadaísta permanece completamente impasible ante una empresa seria y sospecha siempre cuando la gente deja de sonreír, asumiendo aquella actitud y aquellas expresiones faciales que indican que se va a decir algo importante. Un Dadaísta está convencido de que una vida que merezca la pena sólo será factible cuando empecemos a tomar las cosas a la ligera y cuando eliminemos del lenguaje aquellos significados profundos pero ya putrefactos que ha ido acumulando a lo largo de los siglos... Un Dadaísta está dispuesto a iniciar divertidos experimentos incluso en aquellos dominios donde el cambio y la experimentación parecen imposibles (ejemplo: funciones básicas del lenguaje).
P. Feyerabend, Tratado contra el método.

domingo, 2 de marzo de 2008

Crates e Hiparquia

La joven hizo la elección y, tomando el mismo hábito que él, marchaba en compañía de su esposo y se unía con él en público y asistía a los banquetes.
Diógenes Laercio, Vidas de los filósofos ilustres, VI, 97.

Pablo Lópiz Cantó

Para una filosofía de la inmanencia