¿Qué sería de la psicología, y de muchas psicólogas, sin la aproximación a la filosofía? De las múltiples formas de lectura y de acercarse a la ella, me quedo, no sólo por ser la más efectiva, con la creación de espacios comunes -alianzas afectivas- para el intercambio de discursos tanto en un cómodo sofá de un hogar como en la barra de un bar con alguna cerveza. Aún diría más, en el patio de la facultad -cuando eran espacios abiertos para el verdadero uso de los alumnos- con un litro de cerveza y rodeado de personas imprescindibles para la construcción de una misma. Me gusta pensar que algunas perspectivas de la psicología, sin dedicarse a la compresión de inconsciente, comparten el instrumento de análisis mediante el conocimiento de las estructuras discursivas individuales, que no colectivas, y que a algunas nos gusta llamar constructos personales, alejándose así de la psicología de laboratorio, experimental o de tipo económico -gran argumento, por cierto-. Interesante, y mucho, los cambios de roles para explicar la psicología y el uso de máscaras. Es curioso como la voz de Foucault me trasporta directamente a viajes en coche. Elegiste una gran figura para investigar y un buen documento para colgar.
Masqué, tatué... Qué decir que tú no sepas. Qué sería de nosotros sin ciertos encuentros afortunados. Yo me quedo con todo. Incluso con el porvenir. Un beso.
Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Zaragoza con una tesis sobre Michel Foucault, tras un breve periodo como colaborador de la hoy extinta revista digital Sevilla Cultural, se integra, a partir del año 2000, en el Consejo de Redacción de Riff-Raff, ejerciendo como articulista desde esa misma fecha. Miembro investigador del Centro de estudios refractarios, desde 2002 participa activamente en las actividades culturales promovidas por el Colectivo por la diversidad afectivo-sexual Towanda. Actualmente, es profesor de filosofía de Enseñanza Secundaria al tiempo que imparte clases en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Zaragoza.
2 comentarios:
¿Qué sería de la psicología, y de muchas psicólogas, sin la aproximación a la filosofía? De las múltiples formas de lectura y de acercarse a la ella, me quedo, no sólo por ser la más efectiva, con la creación de espacios comunes -alianzas afectivas- para el intercambio de discursos tanto en un cómodo sofá de un hogar como en la barra de un bar con alguna cerveza. Aún diría más, en el patio de la facultad -cuando eran espacios abiertos para el verdadero uso de los alumnos- con un litro de cerveza y rodeado de personas imprescindibles para la construcción de una misma. Me gusta pensar que algunas perspectivas de la psicología, sin dedicarse a la compresión de inconsciente, comparten el instrumento de análisis mediante el conocimiento de las estructuras discursivas individuales, que no colectivas, y que a algunas nos gusta llamar constructos personales, alejándose así de la psicología de laboratorio, experimental o de tipo económico -gran argumento, por cierto-. Interesante, y mucho, los cambios de roles para explicar la psicología y el uso de máscaras. Es curioso como la voz de Foucault me trasporta directamente a viajes en coche. Elegiste una gran figura para investigar y un buen documento para colgar.
Masqué, tatué... Qué decir que tú no sepas. Qué sería de nosotros sin ciertos encuentros afortunados. Yo me quedo con todo. Incluso con el porvenir.
Un beso.
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