lunes, 16 de febrero de 2009

Confesiones



Me estremezco aún al contemplar a quienes se empeñan en olvidar, en no ver, próximos y lejanos que persisten en la irresponsabilidad, en los rituales sobre los cuales se asienta el poder de esa máquina del horror que es, que sigue siendo, la Iglesia Católica. Me aterra, por, para mí, incomprensible, el comportamiento de quienes insisten en los sacramentos. Tras las matanzas, su permanencia en una fe escasamente asumida y el colaboracionismo más firme me resultan intolerables. Vivimos en un país extraño, fruto de conciencias aplastadas por cuarenta años de silencio y exterminio. Pero, eso nada excusa. Sobre todo, me revuelve el estómago observar cómo incluso aquellos que se han criado en un tiempo que da la oportunidad del pensar libre, eligen la servidumbre, la sumisión para sí y para sus hijos. Especialmente deleznables se me presentan los bautizos. Mas, en verdad os digo, no es sino una íntima y callada tristeza lo que me produce saber cómo pacta con la infamia gente a la que, más o menos secretamente, uno quiere y aprecia, a quienes ha visto y acompañado en su disfrutar de la vida por las geografías más salvajes, habitar sobre el límite de la legalidad en compañía de poderosas sustancias, deslizarse sonrientes más allá de las normas, a través del sexo no reglado, saltar de un cuerpo a otro con la misma alegría con que las niñas jugaban a la comba. Siento por ellos, ahora, una dolorosa y profunda vergüenza.

4 comentarios:

Drywater dijo...

uf

Anónimo dijo...

pablo soy adolfo,aqui fuiste duro, durisimo e incluso radical.vaya por delante mi mas sincera dicrepancia, sin por esta, tengamos mal rollo al mwnos eso espero!

explico mis razones:

No creo que el que se sea creyente o no,no sea como todas las cosas producto de una elección libre y consecuente

no creo que el hecho de que se haya sido de una manera no se pueda cambar de postura y de eleccion la vida es laga y tambien compleja!!

Me duele por lo dicho antes, que sientas vergúenza por que otros hayan escogido laopcion tradicional sea oper se malo

DICHO ESTO,DIGO TAMBIEN Y POSIBLEMEBTE ME REPITA VECES.

mE GUSTO MUCHO TU SENTIDO DE LA LIBERTAD Y AUNQUE DISCREPE TE DEFENDERE, DE VERDAD .CUIDATE BESOS!ADOLFO

Pablo Lópiz Cantó dijo...

Ya sabes que amo el disenso. Un abrazo.

Anónimo dijo...

No dureza, la dureza ha sido el tiempo inacabado en el que la represión clerical y fascista ha oprimido a las gentes.Lo imperdonable es que AÚN,siga cayendo la gente en la misma trampa.

Pablo Lópiz Cantó

Para una filosofía de la inmanencia